El sábado fue un día estupendo. Me levanté prontito para ir a cambiar unos regalos con los que parece que no acerté, antes de que las tiendas se llenen, que es algo que me agobia mucho y llevo fatal. Así que a las 11 ya había desayunado y devuelto todo lo que mis seres queridos no habían querido. Volví a mi casa, y ya se me pasó la mañana poniendo algo de orden. No deja de asombrarme la cantidad de cosas absolutamente inútiles que soy capaz de almacenar. En eso me dieron las 15 y me fui hasta Gran Vía en donde había quedado con Amp y Pal para almorzar en nuestro restaurante favorito: Vesubio. Esa pizzería de la calle Hortaleza un tanto inmunda que siempre está abarrotada. Lamentablemente, el sábado al mediodía también lo estaba. Así que cambiamos la comida italiana por la norteamericana y nos metimos al MacDonalds de Montera. Allí cada uno nos comimos una hamburguesa distinta que nos supo a gloria bendita. Superafavor del MacDonalds. El dulce ya no nos apetecío tomarlo allí así que enfilamos otra vez la calle Hortaleza hasta Alonso Martínez y allí sorprendí a las niñas llevándolas a Living in London Tea Room. Se trata de el salón de té que ha montado Ana Gamazo (esposa de Juan Abelló y née Hohenlohe) con el fin de recaudar fondos para diversos proyectos antisida en Tanzania. El lugar es una delicia, exquisitamente decorado, mitad francés mitad british, una preciosidad, muy, muy elegante...Por no hablar de la variedad de tés, chocolates a la taza(especialmente recomendables el blanco y el de al dulce de leche) y suculentas tartas y pasteles que allí sirven. Una dirección terriblemente A, que diría el sinpar Carlos García-Calvo.
Como somos gente de extremos, al rato estábamos montados en un coche dirección a Parla. Bueno, nosotros más Vi, Lui y Bea y Ant y que nos esperaban allí. Parla. Su solo nombre nos resultaba a todos misterioso y evocador como si de Tombuctú o Sebastopol se tratase. Pero no, era Parla, esa ciudad dormitorio en la que vivía Rossy de Palma aguantando a la pobre de Chus Lampreave en La Flor de Mi Secreto. A mí siempre me pareció un poco exagerado la mala fama de Parla, siempre sospeché que era un cliché, un lugar común inventado. Pero no, jajaja, para nada, Parla es una pasada. Feo hasta decir basta, con mazo de coches a toda leche derrapando por las calles, otro mazo de coches con las ventanillas bajadas y canciones de Camela y Reggeaton... uff, un subidón Parla. Además, nosotros en plan gracioso, que si podríamos considerar aquello turismo rural, mirando los móviles para comprobar si llegaba la cobertura, que si cuidado con sacar en cajeros que nos cobrarían por sacar en el extranjero... Ya ves, como si fuesemos todos de Chamberí o de Pintor Rosales...Jajaja, ver para creer...
El caso es que estábamos allí porque había liado a mis amigos para que viniesen al concierto que daba en el teatro municipal la cantante kurda Aynor. Aunque iba con algo de miedo por si a estos no les gustaba, al final les encantó a todos, bueno a todos menos a Amp y Pal que direjon literalmente "no nos ha conmovido, no nos ha terminado de llegar". Pues no sé, porque la verdad es que fue una preciosidad de concierto, aquella jovencita, todo modestia y timidez, con una voz salvaje, desgarrada. Una pasada. Salimos del concierto y Amp dijo que era la nochevieja china así que nos fuimos a celebrar la llegada del Año del Perro a un chino. Todo elegancia y glamour... No habíamos visto en la vida tamaña concentración de sortijas doradas en dedos masculinos, ni tantas chicas sentadas a cenar en chandar con el pelo sucio, eso sí bien recogidito en coleta de esas tan estiradas que las achinan los ojos, vamos, una delicia de sitio...
Salimos del restaurante, nos dividimos en dos coches y nos volvimos a nuestras respectivas urbanizaciones, jajja, bueno, o quizás a Carabanchel y a Lavapies, jajaja, como para reirnos de los de Parla...
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Quiero la dirección del sitio ese de tés, YA. Que me pilla al lado del trabajo y me viene muy bien si tengo visitas a los que invitar/asombrar, tú ya sabes.
Oye, la chica esa de la foto ¿no se parece a la sobrina de Rocio, la más grande (Jurado)? A mí me recuerda.
Y hablando de Parla, ¡qué sitio más grande! Nunca ha estado, pero me lo imagino. Para siempre quedará en nuestra memoria ese pisito de La flor de mis secreto, con el salón indescriptible (y muy real, por otro lado), esas croquetas y esa madre/abuela sufridora (como todas),.....